Ana Belén, nació el 27 de mayo de 1951 en Madrid, en el barrio popular de Lavapiés. Desde muy pequeña mostró una profunda vocación artística: ya en su colegio las “Damas Apostólicas” participaba en actuaciones escolares, y empezó a estudiar solfeo y piano. Con tan solo 10 años se presentó a un concurso de Radio España llamado “Vale todo”, donde interpretó la canción “La novia”, y aunque no ganó aquella primera vez, al año siguiente triunfó con “La flor de la canela”. Esa infancia en la radio la convirtió, siendo aún niña, en una voz conocida en Madrid.
Con apenas 13 años grabó sus primeros temas, siendo ya considerada una “niña prodigio”. Fue entonces cuando la productora con la que firmó decidió otorgarle un nombre artístico: “Ana Belén”. Su debut en el cine llegó con la película infantil Zampo y yo, y aunque aquella película no obtuvo el éxito esperado, ese inicio marcó el principio de una carrera que no tardaría en consolidarse.
Durante la adolescencia y juventud, Ana Belén se volcó también en el teatro: estudiando arte dramático en el Teatro Estudio de Madrid (TEM), primero como oyente y luego realizando estudios formales de interpretación. A los 15 años ya actuaba en montajes en el Teatro Español, interpretando obras clásicas de grandes autores como Miguel de Cervantes, William Shakespeare, Lope de Vega o Molière, entre otros. Todo eso cimentó su formación como actriz dramática.
A comienzos de los años setenta vivió una etapa decisiva: en 1970 intervino en la película Españolas en París y poco después protagonizó otras cintas. En 1971 volvió al teatro protagonizando la obra Sabor a miel. Fue en esos años cuando conoció al cantautor Víctor Manuel, con quien entabló una relación personal y artística, que cristalizó en su matrimonio en 1972. Juntos comenzaron a colaborar musicalmente, y ese vínculo marcaría una parte muy importante de su trayectoria.
En 1973 Ana Belén retomó su carrera musical con fuerza, publicando discos como Tierra o Calle del Oso, con canciones muchas veces compuestas por Víctor Manuel, con un fuerte contenido social y político — una vía de expresión especialmente significativa en la España previa a la Transición. Paralelamente, siguió desarrollando su carrera como actriz: participó en cine, teatro y televisión, consolidando así su versatilidad artística.
El éxito masivo le llegó en 1979 cuando protagonizó la serie Fortunata y Jacinta, adaptación de la novela de Benito Pérez Galdós, dirigida por Mario Camus; ese papel la hizo muy conocida por el gran público, consolidando su fama como actriz.
En los años 80 comenzó una etapa de películas emblemáticas: en 1982 rodó Demonios en el jardín, bajo la dirección de Manuel Gutiérrez Aragón, una de las películas más destacadas de su filmografía. En paralelo, siguió actuando en teatro y cultivando su carrera musical. Gracias a esa capacidad de alternar disciplinas —cine, teatro, música—, se consolidó como una de las artistas más completas y reconocidas de España.
A finales de los años 90 su carrera musical volvió a resurgir con fuerza: en 1997 publicó el álbum Mírame, grabado en Londres, que se convirtió en uno de sus trabajos más exitosos en solitario. Con él realizó una gira por España y Latinoamérica con gran aceptación. Ya en 2001 lanzó el disco Peces de ciudad, con canciones de diversos autores reconocidos —una demostración de su versatilidad musical—, y continuó alternando la música con su trabajo como actriz tanto en cine como teatro.
Durante los años 2000 también regresó con fuerza al teatro. En 2002 protagonizó la obra Defensa de dama, un drama sobre violencia de género basado en testimonios reales, una interpretación que recibió elogios de crítica y público, y le valió una posición destacada en premios teatrales. Ese mismo año se publicó su biografía autorizada, titulada Ana Belén. Biografía de un mito. Retrato de una generación, escrita por el periodista Miguel Ángel Villena con la colaboración de la artista: un repaso no solo a su vida y obra, sino también a la historia social de España desde su generación.
A lo largo de las décadas, Ana Belén ha ido recibiendo numerosos reconocimientos por su trayectoria: ha participado en más de cuarenta películas, unas treinta obras de teatro y ha publicado más de treinta y cinco discos. Ha trabajado con los directores de cine y teatro más influyentes de nuestro país en los últimos 50 años, desde Mario Camus, Fernando Fernán-Gómez, Pilar Miró o Icíar Bollaín, hasta Miguel Narros y Adolfo Marsillach en teatro. Esto refleja la amplitud y la calidad de su trayectoria.Su versatilidad, su compromiso artístico y social, su talento como cantante y actriz y su capacidad para adaptarse a distintas épocas la han convertido en un referente de la cultura española.
A día de hoy sigue en activo, protagonizando nuevos proyectos musicales y escénicos. Su historia —desde sus humildes orígenes en Lavapiés hasta convertirse en un ícono de la música, el teatro y el cine— es la de una artista hecha a sí misma, cuya voz, interpretación y sensibilidad han dejado huella en varias generaciones.